La mejor

Ante los problemas de la economía mundial, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, las dudas sobre la evolución de Europa y la debilidad de las otrora pujantes economías emergentes, mucha gente está desplazando recursos hacia el oro, que sube. Es conocido que el equivalente virtual del oro es el bitcoin y las demás criptodivisas, razón por la cual están viviendo una nueva alza en su valor. El bitcoin ha vuelto a subir a niveles similares a los de un año atrás, para desesperación de los que vendieron cuando bajó, olvidando el principio más elemental de cualquier inversión: se pierde solamente cuando vendes, no cuando baja. La gran lección de la crisis que tuvieron las criptomonedas fue: compra cuando están bajas y conserva fría la cabeza después.

Las criptodivisas son necesarias como alternativa de ahorro, pero sobre todo porque tienen la capacidad de aportar liquidez si los bancos encuentran dificultades como las del período 2008-2015, en el que la restricción de la oferta monetaria hizo la vida casi imposible a los pequeños y medianos empresarios en todo el mundo, lanzando millones de personas al paro. Eso, si hubieran estado más difundidas las criptodivisas, probablemente no hubiese sido tan grave.

El máximo revuelo lo está produciendo estos días la futura moneda de Facebook, Libra. La han anunciado para el año 2020, diciendo que es una criptomoneda, aunque hay que decir que casi es lo contrario de éstas. En efecto, la principal característica de Bitcoin, la primera y aún la más potente de todas ellas, es que no necesita un banco centralizado para funcionar ni para realizar las transacciones. En cambio, la moneda de Facebook estará centralizada en un consorcio de bancos y empresas, que incluye VISA, la mayor asociación de entidades bancarias clásicas que existe.

Un punto que se supone «fuerte» de Libra será que estará respaldada por activos financieros. Esto va a ser un arma de doble filo, porque los que compren Libras lo harán con euros, dólares, yenes o francos suizos, pero nadie nos cuenta qué clase de inversiones van a hacer con ellos. El círculo de socios de Libra está bien guardado por Visa a la izquierda y Mastercard a la derecha; lo que es engañar, no engañan.

Libra seguirá un modelo muy parecido al que hemos previsto para la Venushina: una criptomoneda en un sandbox, un circuito cerrado de servidores, y con un comité que vigilará la ética y el funcionamiento. En el caso de Libra el comité es un cóctel de empresas «imposible», por tanto estará controlado por Visa, que representa a toda la banca occidental. En el caso de la Venushina, el control es de la comunidad de mujeres, una «pequeña» diferencia que podría ser la gran diferencia si la sabemos comunicar.

¿Debo invertir en Bitcoin, en Ethereum, en Litecoin, o en cualquier otra de las casi dos mil monedas que han aparecido, Libra incluída?

Nuestra respuesta es clara: Las criptodivisas las manejan los hombres en un 95%. Por ello el mayor colectivo de personas en todo el mundo, que somos las mujeres, tenemos una oportunidad gigantesca ante nosotras, utilizando nuestro poder de compra y nuestra capacidad de contactar y comunicar, que es única. Para ello estamos lanzando la Venushina, una criptomoneda pensada por y para las mujeres, con criterios de valores femeninos. La Venushina será la moneda de la emancipación financiera de las mujeres, y también de los hombres que participen de los mismos valores humanos y sean lo bastante avispados para comprender la fuerza de un movimiento de mujeres decididas. La Venushina va a jugar en una liga aparte de las demás criptomonedas.

Hecha esta explicación preliminar, te invitamos a entrar en nuestra página principal, en la que puedes optar a Venushinas, ahora que están baratas, o sólo inscribirte para mantenerte en contacto e irnos conociendo mútuamente:

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